El Boquerón de Río
Salao, pero no tanto
viernes, 16 de septiembre de 2011
SALUDOS POÉTICOS
Hola amigos, y más holas si cabe, a mis enemigos.
No me queda más remedio que pedir disculpas públicas por este silencio. Podría poner mil excusas para explicaros los motivos de este distanciamiento, pero os estaría mintiendo. Espero no haber herido sensibilidades ni haber provocado vacíos (que ya sé que no).
Pero bueno, que aquí estoy otra vez.
Os comentaré que este inicio me ha venido esta mañana. He leído un poema (sí, aún quedamos, debemos ser 4 ó 5 en Teruel y puede que 10 más en el resto de España los que hacemos esta cosa tan cursi y arcaica) y he pensado que estaría bien compartirla.
A mí me gusta, no sé a vosotros. Es de un autor polaco de nombre que he cortado y pegado directamente. Espero que os guste, a mí sí.
Os dejo con ella.
Nada más por estos mares.
No me queda más remedio que pedir disculpas públicas por este silencio. Podría poner mil excusas para explicaros los motivos de este distanciamiento, pero os estaría mintiendo. Espero no haber herido sensibilidades ni haber provocado vacíos (que ya sé que no).
Pero bueno, que aquí estoy otra vez.
Os comentaré que este inicio me ha venido esta mañana. He leído un poema (sí, aún quedamos, debemos ser 4 ó 5 en Teruel y puede que 10 más en el resto de España los que hacemos esta cosa tan cursi y arcaica) y he pensado que estaría bien compartirla.
A mí me gusta, no sé a vosotros. Es de un autor polaco de nombre que he cortado y pegado directamente. Espero que os guste, a mí sí.
Os dejo con ella.
Nada más por estos mares.
Ebriedad
Ahogado como el náufrago que no sabe nadar. Penas, llantos y fracasos perdidos en la última gota de la primera copa. Suplicio que desaparece tras la irreal imagen del cristal. Irreal pero agradable.
Una irrealidad de olvidos. De pocos recuerdos y de grandes invenciones. De mejores amigos desconocidos. De gente que te ofrece la segunda copa para contentar. Y te contenta.
Todo se tiñe de rosa. Momento engrandecido. Donde el chiste malo provoca carcajada. Donde los problemas diarios quedan en segundo plano tapados por una sábana a punto de rasgarse que invita a retirada.
Inusitada alegría con la tercera. Que remueves y saboreas sin sed. Que te permite hablar como nunca lo haces y buscar el amor sin importarte nombres ni personas. De movimiento pendulante y de falsedad momentánea.
Cuatro y cinco y seis. La séptima te lleva hasta el mundo deseado. Al que siempre imaginaste como cercano al paraíso. De vocablos desconocidos y discursos sin sentido. De caída, de golpe, de ridículo, de vergüenza.
Y al día siguiente, todo sigue igual.
Liren Sckolawski
lunes, 6 de diciembre de 2010
martes, 30 de noviembre de 2010
COHERENCIA Y SENSATEZ
Permitidme que muestre hoy mi más sincera repulsa contra mi deporte favorito, el fútbol. No voy a arremeter contra el deporte en sí, del que el Barcelona dio un verdadero ejemplo el pasado lunes. Tampoco haré sangre de la humillante derrota sufrida por el Real Madrid. Suficiente tendrán ellos como para que encime los ajenos metamos el dedo en la llaga.
Pienso, como periodista, que la objetividad es imposible. Es inevitable, y más en el periodismo deportivo, que los colores de cada uno afloren en sus comentarios y sus valoraciones. A mí mismamente me pasa. Pero esa subjetividad no está reñida ni con la honradez ni con coherencia.
Deprime ver las páginas del Marca y del As, asumiendo con tristeza la derrota de su Madrid (hasta ahí todo bien), y diciendo que el penalty “realizado” sobre Cristiano Ronaldo podía haber modificado el resultado. Personalmente creo que el resultado sólo habría cambiado porque, a lo peor, el Madrid hubiera marcado un gol, pero el Barcelona le podría haber seguido marcando los mismos, por méritos de uno y deméritos de otro.
Pero lo triste es que hace unos días, con el mismo resultado y en un partido más igualado de lo que pudimos ver ayer, el del Atleti, me refiero, Xabi Alonso hace un penalty clamoroso. No se pita. No diré nada en contra del árbitro, porque puede que no lo viera o no lo quisiera ver. Pero la cuestión es que al día siguiente ninguno de estos dos periódicos dijeron que esa situación podía haber cambiado el resultado del partido. ¿Por qué ayer sí y el otro día no?
Por otro lado. Ahora el Marca, y con Eduardo Inda enarbolando vergonzosamente la bandera del madridismo, intenta crucificar a Guardiola porque no le dio el balón a Cristiano Ronaldo y a Piqué porque hizo el gesto de la mano. Parto de la base de que no me gustan esas actitudes. No creo que sea necesario reírse del rival en ningún momento, ni con espaldiñas ni con nada que se le parezca. Pero Inda parece haberse olvidado de la actitud de Mou en el campo del Milán levantando los tres dedos. Eso a la afición rival y en campo contrario (Piqué se lo dedicó a su propia afición y en el Camp Nou). Tampoco se acuerda, o más bien le rió la gracia, a Raúl cuando mandó callar a los aficionados del Barça. Señores, igual de mal está una cosa como otra.
Y, finalmente, espero que Ramos tenga el mismo trato de la prensa que tuvo Ujfalushi cuando lesionó a Messi. Las entradas son brutales, pero las dos. Aún se me ponían los pelos como escarpias cuando escuchaba a Paco García Caridad (Radio Marca) intentando justificar la acción del madridista. Sin embargo, al atlético le hicieron un juicio sumario adjudicándole desde el principio el cartel de asesino. Se vio obligado, incluso, a hacer una rueda de prensa pública pidiendo perdón. Tres partidos de sanción tuvieron la culpa. La última hora dice que a Ramos le echan uno. Y el Marca hace mutis por el foro.
Me parece muy bien que defiendan a su club, pero desde la sensatez y la igualdad.
Nada más por estos mares...
martes, 16 de noviembre de 2010
Pacquiao sigue escribiendo la historia del boxeo
Aviso a navegantes. Hablaré de boxeo hoy. Aquellos a los que no les guste este DEPORTE. Aquellos que lo consideran violento. Aquellos que no reconocen la necesidad de una preparación física. Aquellos que sólo ven los golpes. Aquellos que no lo consideran deporte. Mejor que no sigan leyendo.
Me supongo que tú que continúas es que el boxeo te parece, al menos, de interés. Si así es, utilizo mi blog de hoy sólo para una recomendación. Si podéis, si no estuvisteis atentos este viernes, o no visteis la repetición del domingo... bajároslo de Internet o conseguirlo como podáis. Me refiero al último combate, celebrado en Dallas, entre el filipino Pacquiao y el mejicano Antonio Margarito (sí, el nombre se las trae).
Hacía tiempo que no se veía en los cuadriláteros un boxeador como Pacquiao. Este boxeador filipino ha sido capaz de ser campeón del mundo en 6 categorías distintas, comenzando como peso pluma y llegando a peso superwelter.
Aquella noche del viernes pasado vi el mejor combate de boxeo de mi vida. Margarito le sacaba a Pacquiao más de 20 centímetros. Era impresionante ver como el filipino no fallaba un golpe y no recibía ninguno. Todas sus derechas llegaban al mejicano que se veía casi incapaz de conectar cualquier golpe. Margarito en el centro del ring, y Pacquiao moviéndose paso a paso durante los doce asaltos!!! ¿Sabéis cuánta preparación se necesita para aguantar eso?
Pacquiao no necesita soltar jabs. Es magistral su forma de golpear y alejarse, de moverse lateralmente y de arquear el cuerpo. Y mientras tanto... pum, directo, pum, directo... A partir del quinto asalto Margarito con un corte en el ojo derecho. ¡Pero cómo es posible meterte en zona, siendo mucho más pequeño, y que no te den ni un golpe!
Mitad del combate. El ojo derecho del mejicano cada vez peor, cada vez mucho peor. Y Pacquiao seguía castigándole. Sólo un susto tuvo el filipino. Arrinconado en la esquina, y va el tío y se defiende tirando golpes. Además de bueno, valiente. Margarito ya casi ni ve por el ojo derecho. El médico se lo revisa. A seguir. Y luego un golpe en el izquierdo. Se le hincha también.
Asalto 10 de 12 y combate decidido. Pacquiao sigue tirando manos y mirando al árbitro. "Por favor, páralo ya, que no quiero seguir dándole a este hombre", parecía decir. Encima honesto. El árbitro, en un momento de locura siguió el combate hasta el final.
Margarito con la cara hinchada a más no poder. Corazón sí que tiene el mejicano. Aún aguanta. El último asalto. Pacquiao demuestra que además es buena gente. Se limita a correr por el cuadrilátero y sólo marca golpes. Fin de combate. La unanimidad está clara... la cara del mejicano algo menos.
Magnífico combate. Recomendadlo a todos los que conozcáis que les guste el boxeo.
Nada más por estos mares.
miércoles, 10 de noviembre de 2010
LOS RICOS NO LLORAN NUNCA
Sé que esto que voy a escribir no le sentará muy bien a mis amigos, pero como amigos que son sé que me perdonarán (o eso espero). De echo habrá algunos a los que les parezca bien, y a los que va dirigido concretamente, supongo que sin aceptarlo, también lo reconocerán en el fondo.
Me ha costado un poco quitarme de encima el último derby, el del Atlético de Madrid contra el Real Madrid. Pero hoy, escuchando los partidos de la Copa del Rey, me ha vuelto a la cabeza el mismo pensamiento de hace unos días.
Tranquilos, madridistas, vosotros que váis al fútbol como a la ópera (y lo dijo un presidente vuestro), no recordaré penaltis no pitados ni faltas realizadas. Simplemente pienso en lo injusta en lo que se está transformando esta Liga. Y lo peor, injusta y aburrida. Madrid y Barcelona ganando todos los partidos, unos cuantos luchado por entrar en la Champions, y otros pocos por hacerlo en la Europa League (que mierda de nombre, con lo bien que quedaba la UEFA).
Estamos convirtiendo lo que era la mejor liga del mundo en una batalla entre dos. Y lo peor es que esa diferencia, lejos de disminuirse se hace cada vez más grande.
Sin duda hay mucha más calidad sólo en esos dos equipos que en todos los restantes juntos. Pero la calidad se compra. La diferencia de presupuesto entre el Madrid y el Barsa con respecto al tercero es de cerca de 300 millones de euros, que se dice pronto. ¿Qué podemos pedir entonces? Pues lo que tenemos, un coñazo de liga. ¡Y mucho me parece lo que hacen los demás equipos con intentar rascarles algún punto!
Eso sí, a los dos grandes (o así se hacen llamar), les permiten tener el presupuesto que quieran y la deuda que les dé la gana. Caja Madrid ya se encarga de darle préstamos a los madridistas aun sin saber cuándo ni cómo se los va a devolver. ¿Al Atleti? No, por Dios, que darle dinero al Atleti es quitarle préstamos al Madrid, y así con todos.
Definitivamente, y como decía Chema Martínez, esto es como la liga escocesa pero sin whisky. Pensemos en lo que nos atrae este tipo de ligas si no fuera porque esta es la nuestra. ¿Perder contra el Madrid? Lo normal.
De aquí a unos años, tendrá más intriga "Amar en tiempos revueltos".
Nada más por estos mares...
martes, 2 de noviembre de 2010
INICIO, NUDO Y DESENLACE
Todavía recuerdo aquellas clases en la Facultad de Periodismo, cuando nos contaban cómo se hacía una película de cine. Lo cierto es que tampoco es necesario ir a la Universidad para esto, y es que todo el mundo sabe que una película tiene que estar compuesta de inicio, nudo y desenlace.
Todas las películas lo cumplen, y sobre todo las de terror, que vienen muy al pelo ahora que hemos pasado esa americanada de Halloween. Normalmente estas películas tienen un inicio duro, en el que ocurre algo extraño que nos hace sospechar que el largometraje estará lleno de sustos.
Un ejemplo claro es ese grupo de gente que llega a una casa, normalmente grande, y con cierto aspecto misterioso, en la que hace tiempo que se supone ocurren cosas extrañas.
Esos nuevos inquilinos son gente peculiar, deportistas, gente adinerada, ganadores de concursos de la tele, trabajadores... vamos, de muy diversa clase y condición que, en principio, no tienen nada que ver los unos con los otros.
A partir de esa presentación de personajes llegaría lo que se denomina trama o nudo de la película. En ese momento comienzan a ocurrir cosas extrañas en la casa, a saber, desapariciones, apariciones, transformaciones de algunos de los visitantes..., una cantidad de sucesos sin aparente explicación.
Ante tal problemática, ese grupo de gente, a pesar de sus diferencias, se unen en pos de un enemigo común que les acecha, y de un objetivo claro y contundente: lograr salir vivos de la casa. La situación hace que el nudo de la película se convierta en un nudo corredizo que ahoga a muchos de los personajes, que se encuentran entre la espada y la pared. Esto hace que el grupo, unido en un principio, comience a tener posiciones encontradas en busca de la solución perfecta que les haga encontrar soluciones.
Finalmente tiene que llegar el desenlace. Por lo que ha ido ocurriendo a lo largo de todo el largometraje, no pinta un final completamente feliz. La cantidad de sucesos que han ido ocurriendo provocan que algunos de los personajes, o no puedan salir de la casa, o lo hagan en unas condiciones no del todo buenas. Son daños colaterales.
Algunos se quedarán aún dentro de la casa, porque no han podido, o no han querido salir. Otros habrán salido con la cabeza más o menos alta porque han realizado las acciones correctas. Y la casa seguirá siendo igual de misteriosa, esperando a que se haga una segunda parte de este desenlace...¿inesperado?
¿La realidad?, ¿la ficción? A veces se confunden.
Nada más por estos mares.
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